Hay decisiones que parecen caras cuando las tomas. Invertir. Prepararte. Pedir ayuda. Cambiar de dirección. Apostar por una idea. Decir que no. Empezar de nuevo. Pero no todas las decisiones deben medirse únicamente por lo que cuestan hoy. A veces la pregunta más importante es: ¿Cuánto me puede costar no
No necesitas tener todo resuelto para comenzar. Muchas veces esperamos el momento perfecto, tener más dinero, más tiempo, más experiencia o sentirnos completamente preparados. Pero el progreso casi nunca comienza así. Comienza con una decisión. Después, otra. Y luego otra. Porque las grandes transformaciones no siempre nacen de grandes movimientos.